En Argentina es normal que los narradores de radio pongan nombre de pilas o apodo a las figuras del deporte, (Víctor Hugo Morales de Radio Continental bautizó al gol de Diego Maradona, que le dio el título a Argentina en 1986, como “la mano de dios”, porque justo lo hizo con la mano).
Así que el periodista Luis Blanco decidió agregar adjetivo “maravilla” al nombre del boxeador Sergio Martínez cuando apenas empezaba su carrera. La vedad es que el periodista acertó, porque Sergio Martínez hoy es uno de los mejores campeones de boxeo, superado en el ranking quizás solo por el número uno del mundo, el filipino Mani Pacquiao.
Actualmente es Campeón Mundial del CMB y la OMB, (las dos organizaciones de boxeo más importantes del mundo) y es uno de los pugilistas más cotizados gracias no solo a los títulos que ostenta sino a su manera única de boxear. En octubre se enfrentará a Julio César Chávez Junior, y si lo vence, entonces podría enfrentar a Pacquiao, lo cual sería “el combate del siglo” según los expertos. Independientemente de sus seguidores en todo el mundo, Sergio “Maravilla” Martínez es un orgullo no solo de su natal Argentina, sino también de España ya que fue en este país donde terminó de forjarse como boxeador.
En el año 2002 Argentina estaba sumida en su peor crisis económica y política de los últimos tiempos; y como muchos argentinos el boxeador no vio otra opción que salir a buscar futuro fuera del país. Después de llegar a Madrid tras una odisea de viaje de tren en tren desde Roma se instaló en la localidad de Alovera (Guadalajara), una ciudad que ni siquiera conocía. Sin embargo para él lo importante fue contactar con el que sería su primer entrenador, Gabriel Sarmiento, y a su cutman y segundo entrenador, Ricardo Sánchez Atocha. En mayo de 2003 debuta en España con victoria, en la categoría de los pesos superwelters. Un mes después vence a Richard Williams y obtiene su primer título internacional, el campeonato mundial peso superligero de la IBO, en una de las plazas boxísticas más difíciles del planeta, el M.E.N. Arena de Mánchester, Lancashire, en el Reino Unido. Debido a su estancia tantos años en España, Sergio Martínez tiene un buen número seguidores en este país, aunque puede pasear por Madrid sin ser apenas reconocido.
En contraste en California donde reside ahora, el doble campeón mundial requiere de escolta para salir a la calle debido a su popularidad. Maravilla vive su sueño mientras espera su próximo combate que quiere ganar para disputar el Título Especial de Diamante Superwelters ante el también campeón mundial Mani Pacquiao, por una bolsa de 50 millones de dólares. Sin embargo, en la cumbre de su carrera, el argentino asegura que jamás olvidará que su paso por España, fue su pasaporte a la gloria. |